La prueba de infección de orina está disponible en Vilanova i la Geltrú desde 25 €. Responde a las dos preguntas que importan cuando hay escozor o urgencia al orinar: si hay infección de verdad y qué bacteria la está causando.
Sin ayuno, sin derivación médica y con la muestra recogida en tu propia casa. Aquí te explicamos en qué consiste, cómo prepararla y qué vas a encontrar en el informe.
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Tres pruebas encadenadas sobre la misma muestra y dentro del mismo precio. No hay coste añadido si el cultivo da positivo y hay que hacer el antibiograma.
La muestra se siembra en un medio de cultivo y se incuba para ver si crece alguna bacteria y de cuál se trata. Es el único método que confirma una infección urinaria con certeza.
El informe incluye el recuento de unidades formadoras de colonias, que es lo que distingue una infección real de una contaminación durante la recogida.
El microscopio aporta el contexto que el cultivo por sí solo no da: cuánta inflamación hay y de qué tipo son las células presentes.
Es también lo que permite detectar una muestra mal recogida antes de dar por buenos unos valores que no corresponden al tracto urinario.
Si en el cultivo crece un microorganismo, se enfrenta a una batería de antibióticos para medir a cuáles es sensible, a cuáles intermedio y a cuáles resistente.
Es la parte que cambia el tratamiento en la práctica: sin antibiograma se prescribe por probabilidad; con él, sobre el patrón real de esa bacteria concreta.
El análisis lo hace el laboratorio, pero la fiabilidad del cultivo depende casi por completo de cómo recojas y conserves la muestra. Estos son los puntos que importan.
Lávate la zona genital con agua, sin jabones perfumados, y sécate. Abre el bote estéril sin tocar el interior ni la cara interna del tapón.
Empieza a orinar en el váter, desecha el primer chorro, recoge la parte media en el bote y termina fuera. Ese primer chorro arrastra los gérmenes de la uretra, que son los que contaminarían el cultivo.
La primera de la mañana siempre que sea posible: ha pasado la noche en la vejiga y las bacterias, si las hay, han tenido tiempo de multiplicarse hasta un recuento significativo.
Si no puedes, deja pasar al menos tres horas desde la última micción. Con una orina muy reciente el recuento puede quedar por debajo del umbral y dar un cultivo falsamente negativo.
El tiempo juega en contra: cuanto antes llegue la muestra al centro de Vilanova i la Geltrú, más fiable es el cultivo.
La nevera es la solución si hay que esperar, con un límite de 24 horas. La congelación destruye parte de las bacterias y falsea el resultado.
La mayoría de las personas llegan a esta prueba con síntomas ya instaurados, pero hay situaciones en las que conviene hacerla incluso sin molestias claras.
El cuadro típico combina escozor, urgencia y micciones frecuentes de poca cantidad. Suele instaurarse en cuestión de horas.
Cuando además la orina se ve turbia o huele fuerte, el cultivo es el siguiente paso lógico: confirma la infección y dice con qué tratarla.
Fiebre por encima de 38 °C, escalofríos, dolor lumbar, náuseas o vómitos apuntan a que la infección ha podido ascender al riñón. En ese caso hay que acudir a un médico el mismo día; el cultivo sigue siendo útil, pero no debe retrasar la consulta.
Lo mismo si eres hombre y tienes síntomas urinarios, si estás embarazada, si llevas sonda o si el cuadro aparece en una persona mayor con desorientación repentina.
No siempre hay molestias. En el embarazo el urocultivo forma parte del seguimiento habitual precisamente por eso.
Y después de un tratamiento antibiótico, repetir el cultivo es la única forma de saber si la infección se ha resuelto de verdad.
El informe llega en PDF por correo electrónico, con el recuento de colonias, la bacteria identificada si la hay y la tabla de sensibilidad a antibióticos. No hay que volver al centro de Vilanova i la Geltrú a recogerlo.
De 2 a 4 días laborables. El sedimento se resuelve en horas, pero el cultivo necesita entre 24 y 72 horas de incubación para que las bacterias crezcan, y el antibiograma añade otras 24 horas.
No es un plazo que se pueda acortar: forma parte de la biología de la prueba. El informe se envía en PDF y es idéntico en todos los centros de Barcelona.
Un cultivo negativo significa que no ha crecido ninguna bacteria en cantidad significativa. Si tienes síntomas claros y sale negativo, conviene revisar si estabas con antibiótico o si la muestra estaba demasiado diluida.
Un cultivo positivo indica el microorganismo aislado y su recuento. Cuando crecen tres o más especies distintas, lo habitual es que la muestra estuviera contaminada y se recomiende repetirla.
Los centros de análisis clínicos de Vilanova i la Geltrú están seleccionados por cercanía y por horario de recepción. Al hacer la reserva verás cuáles tienen disponibilidad en los próximos días.
El resultado no depende del centro: la muestra se procesa en el mismo laboratorio y los plazos son idénticos en toda Barcelona.
25 € el test completo, con urocultivo, sedimento y antibiograma incluidos. Sin volante, sin receta previa y sin consulta presencial.
Si quieres combinarlo con la analítica de sangre, el chequeo conjunto sale por 69 € e incluye ambas pruebas en la misma visita.
En España los antibióticos requieren receta médica y no se dispensan sin ella. Por 39 € el test incluye una videoconsulta médica en cuanto tienes el informe, con receta electrónica si el profesional lo considera indicado y 30 días de seguimiento.
La ventaja de ese orden —primero el cultivo, después la consulta— es que el médico prescribe con el antibiograma delante en lugar de por estimación.
Test de infección de orina en Vilanova i la Geltrú por 25 €. Con videoconsulta y receta opcional por 39 €.
De 2 a 4 días laborables. El cultivo necesita entre 24 y 72 horas de incubación y el antibiograma unas 24 horas más.
La primera de la mañana y de la parte media del chorro: se desecha el primer chorro, se llena el bote y se termina fuera.
Las tiras reactivas que se venden en farmacia detectan leucocitos y nitritos y valen como primera orientación, pero tienen dos límites. Un negativo no descarta infección, porque no todas las bacterias producen nitritos. Y un positivo no dice qué bacteria es ni a qué antibiótico responde, que es justo el dato que hace falta para tratarla.
No. En España los antibióticos requieren receta médica. Con la opción de 39 € tienes videoconsulta tras el resultado y receta electrónica si el médico lo considera indicado.
Es el caso en el que más útil resulta el cultivo con antibiograma: permite ver si la bacteria se ha hecho resistente al antibiótico que se venía usando y cambiar de tratamiento con criterio.
Excelente!
Las enfermeras a cuál más agradables y profesionales, un 10 para éllas.
Me ha gustado mucho el servicio. Me queda cerca de casa y ha Sido una atención muy rápida..
Servicio perfecto, altamente recomendable...
Hpy solo era entregar muestra de orina. A la espera de resultados
Súper bien todo
Muchas gracias
Todos muy bien
..impecable, trato muy correcto, diligente,.!
Perfecto ?
Muy profesionales !!!
Muy agradable