
Publicado por: Ángel Amilibia Hergueta | ISNI: 0000000517782974
Es la prueba médica más barata, más antigua y probablemente la más desaprovechada. Un bote, unos mililitros de orina y un informe con quince líneas que casi nadie sabe leer.
La orina es el filtrado de la sangre, así que arrastra información del riñón, de la vía urinaria y también del metabolismo general. Esta guía explica qué es un análisis de orina, qué detecta cada una de sus partes, cómo se interpretan los hallazgos más frecuentes y cómo recoger la muestra sin estropearla.
Un análisis de orina completo —también llamado sistemático de orina o uroanálisis— combina en realidad tres estudios distintos sobre la misma muestra:
Cada parte aporta algo. La tira detecta la presencia de sustancias que no deberían estar; el sedimento identifica las células y estructuras que las explican. Un nitrito positivo dice «hay bacterias»; el sedimento las ve y cuenta cuántos leucocitos las acompañan.
Su utilidad va mucho más allá de la infección urinaria, que es para lo que más se pide. Detecta enfermedad renal en fase silenciosa, diabetes no diagnosticada, cálculos y problemas hepáticos.
| Parámetro | Qué indica si es positivo |
|---|---|
| Leucocitos (esterasa) | Inflamación de la vía urinaria; infección en la mayoría de casos |
| Nitritos | Bacterias que reducen nitratos; muy específico de infección |
| Sangre (hemoglobina) | Hematuria: infección, cálculos, ejercicio intenso o patología renal |
| Proteínas | Posible daño del filtro renal |
| Glucosa | Glucemia elevada que supera el umbral renal |
| Cuerpos cetónicos | Ayuno prolongado, dieta cetogénica o descontrol diabético |
| Bilirrubina y urobilinógeno | Problema hepático o hemólisis |
| pH | Orienta sobre el tipo de cálculo y sobre algunas infecciones |
| Densidad | Capacidad del riñón para concentrar; también hidratación |
Dos combinaciones que se leen juntas y siempre. Nitritos y leucocitos positivos a la vez es el patrón clásico de infección. Glucosa positiva en orina obliga a mirar la glucemia en sangre: el riñón deja pasar azúcar cuando la sangre supera aproximadamente los 180 mg/dl, así que puede ser el primer aviso de una diabetes.
Es la parte que más peso tiene para el diagnóstico:
La presencia de leucocitos elevados es el motivo de consulta más habitual tras recibir uno de estos informes, y no siempre significa infección: también aparece en inflamaciones no infecciosas y en muestras mal recogidas.
Buena parte de los resultados dudosos se explican aquí. El procedimiento correcto:
Y dos avisos: si estás con la regla, indícalo —la sangre menstrual contamina la muestra— y no empieces un antibiótico antes de recogerla, porque negativiza el resultado sin que eso signifique que no había infección.
Las indicaciones más frecuentes:
Es la parte del análisis que puedes valorar tú mismo, y también la que genera más falsas alarmas.
El color depende sobre todo de la concentración. Va del amarillo casi transparente cuando bebes mucho al ámbar oscuro cuando estás deshidratado. Las variaciones que sí orientan:
| Color | Causa habitual |
|---|---|
| Transparente | Ingesta abundante de líquidos |
| Amarillo intenso | Deshidratación, o vitaminas del grupo B |
| Rosado o rojizo | Sangre, remolacha, algunos fármacos |
| Marrón oscuro | Bilirrubina, mioglobina tras ejercicio extremo |
| Naranja | Rifampicina, algunos analgésicos urinarios |
| Verdoso o azulado | Colorantes, ciertos fármacos, infecciones poco comunes |
Dos avisos. El primero: la orina rosada no siempre es sangre. El remolacha la tiñe en personas predispuestas, igual que algunos colorantes y fármacos. El análisis lo distingue en segundos. El segundo: la orina de color rojo franco, con coágulos o mantenida en varias micciones, sí requiere consulta.
El olor es mucho menos informativo de lo que la gente cree. Un olor fuerte casi siempre es concentración, no infección. El espárrago produce un olor característico por metabolitos azufrados y es completamente normal. Un olor dulce persistente puede relacionarse con glucosa en orina, y uno amoniacal muy intenso, con deshidratación.
Lo que no hay que hacer es diagnosticar una infección por el olor o el aspecto: son los parámetros menos fiables de todo el análisis.
Es su faceta menos conocida y quizá la más valiosa. La enfermedad renal crónica avanza durante años sin ningún síntoma, y sus dos primeras señales aparecen precisamente aquí.
La primera es la proteinuria: proteínas en orina que indican que el filtro glomerular está dejando escapar lo que debería retener. La segunda es la albuminuria, la fuga de pequeñas cantidades de albúmina, que se detecta mediante el cociente albúmina/creatinina y es más sensible todavía.
Ese es el motivo de que en personas con hipertensión o diabetes se pida análisis de orina de forma periódica aunque se encuentren perfectamente. Cuando aparecen los síntomas, la pérdida de función ya es considerable. Para completar la valoración se combina con la creatinina y el filtrado glomerular en sangre, y conviene saber interpretar también la creatinina alta en orina, que se lee de forma distinta a la de sangre.
Leucocitos altos con nitritos positivos. Infección urinaria. Es el patrón más claro.
Leucocitos altos con nitritos negativos. Puede haber infección por una bacteria que no produce nitritos —enterococo, estafilococo saprofítico— o tratarse de una inflamación no infecciosa. Aquí el urocultivo resuelve la duda.
Sangre sin leucocitos ni nitritos. Orienta a cálculos, a ejercicio intenso reciente o a patología renal. Requiere estudio si persiste.
Proteínas positivas. Puede ser transitorio por fiebre, ejercicio o estar mucho tiempo de pie. Si se repite, se cuantifica y se estudia: explicamos el proceso completo en la guía sobre la proteinuria alta.
Muchas células epiteliales. Muestra contaminada. No significa que estés peor, significa que hay que repetir la recogida con más cuidado.
Orina turbia u olor fuerte. Muy inespecífico. Casi siempre es deshidratación o cristales, no infección.
El análisis de orina completo está disponible en tu área privada en 2 a 4 días laborables, sin volante médico y sin listas de espera.
Si además se solicita urocultivo, hay que sumar entre 48 y 72 horas, porque la bacteria necesita crecer en el medio antes de poder identificarla y probar su sensibilidad a los antibióticos.
Bajo el mismo nombre se agrupan pruebas con alcances distintos, y saber cuál te han pedido evita confusiones:
| Variante | Qué añade | Para qué |
|---|---|---|
| Sistemático y sedimento | Tira reactiva más microscopio | El análisis básico completo |
| Urocultivo | Identifica el germen y su sensibilidad | Infección de repetición, embarazo, varones |
| Cociente albúmina/creatinina | Detecta fugas mínimas de albúmina | Diabetes e hipertensión |
| Orina de 24 horas | Cuantifica lo eliminado en un día entero | Proteinuria, cálculos, hormonas |
| Citología urinaria | Busca células tumorales | Estudio de hematuria |
| Test de drogas | Detección de tóxicos | Contextos laborales o clínicos |
La orina de 24 horas merece una nota práctica porque se hace mal con frecuencia. Consiste en recoger toda la orina de un día completo en un recipiente grande: se desecha la primera micción de la mañana, se recoge todo lo demás durante 24 horas y se incluye la primera del día siguiente. El recipiente debe mantenerse refrigerado. Olvidar una sola micción invalida la prueba, porque el resultado se calcula sobre el volumen total.
Conviene saberlo para no interpretar mal un resultado normal:
Infecciones urinarias, sangre, proteínas, glucosa, cuerpos cetónicos, alteraciones del pH y hallazgos del sedimento como cilindros o cristales que orientan sobre el riñón.
No para el análisis de orina. Se pide ayuno cuando se combina con una analítica de sangre que incluya glucosa o triglicéridos.
Vale, pero es menos fiable. Lo ideal es la primera de la mañana o, si no, una tras 3-4 horas sin orinar.
Es preferible aplazarlo, porque la sangre menstrual contamina la muestra. Si no puede esperar, hay que indicarlo en el laboratorio.
El análisis dice si hay infección; el urocultivo dice qué bacteria la causa y a qué antibióticos es sensible. El segundo tarda más y no siempre es necesario.
No es recomendable. Debe llegar al laboratorio en menos de dos horas o conservarse refrigerada y entregarse el mismo día.
Reduce mucho la probabilidad, pero conviene valorarlo junto a la creatinina y el filtrado glomerular en sangre para tener el cuadro completo.
En tuMédico.es no. Puedes reservar el análisis de orina completo directamente, eligiendo centro y hora.
Que hay inflamación en la vía urinaria. En la mayoría de los casos es una infección, sobre todo si los nitritos también son positivos, pero puede aparecer en inflamaciones no infecciosas y en muestras mal recogidas.
No necesariamente. Lo más frecuente es deshidratación, cristales o restos de flujo vaginal en la muestra. El aspecto y el olor son los parámetros menos fiables del análisis.
Orienta sobre el tipo de cálculo urinario y sobre algunas infecciones. Además condiciona la eficacia de ciertos antibióticos, como la nitrofurantoína, que necesita orina ácida para actuar.
Consiste en recoger toda la orina de un día completo: se desecha la primera micción de la mañana, se recoge el resto durante 24 horas y se incluye la primera del día siguiente, manteniendo el recipiente refrigerado. Olvidar una micción invalida la prueba.