
Publicado por: Ángel Amilibia Hergueta | ISNI: 0000000517782974
Has leído sobre la AMH, has decidido medirla y ahora vienen las dudas prácticas: si hay que ir en ayunas, si toca un día concreto del ciclo, si hace falta que te la pida un médico y cuánto cuesta.
Son cuatro preguntas con respuesta corta, y una de ellas es la que más simplifica todo: esta analítica no depende del día del ciclo. Esta guía explica cómo se hace el análisis de hormona antimülleriana, cuándo pedirlo, qué lo puede alterar y qué precio tiene.
Es una analítica de sangre venosa que mide la concentración de hormona antimülleriana, la proteína que fabrican los folículos ováricos pequeños en reposo.
Como son esos folículos los que la producen, su nivel en sangre estima cuántos quedan disponibles. Es la forma más directa de valorar la reserva ovárica sin tener que contarlos uno a uno.
Verás la prueba con varios nombres: análisis de AMH, prueba antimulleriana, analítica antimülleriana o test de hormona antimülleriana. Todos designan la misma determinación.
El procedimiento es de los más simples que hay en un laboratorio:
1. Extracción. Se aplica un compresor en el brazo, se localiza una vena del pliegue del codo y se llena un solo tubo. No hacen falta varios.
2. Duración. Menos de cinco minutos en total, contando la espera.
3. Procesado. La muestra se centrifuga para separar el suero y se analiza mediante inmunoensayo automatizado.
4. Informe. Disponible en tu área privada en 2 a 4 días laborables, con el rango de referencia del laboratorio junto al resultado.
No requiere reposo previo, ni suspender la actividad habitual, ni acudir acompañada. Puedes hacer vida normal antes y después.
No. La AMH no se ve afectada por la comida. Puedes desayunar con normalidad. Si en la misma extracción te van a medir glucosa o triglicéridos, entonces sí se pedirá ayuno, pero por esos otros parámetros, no por la AMH.
Cualquiera. Y esta es su gran ventaja práctica frente al resto del estudio hormonal.
La FSH y el estradiol obligan a acudir entre el día 2 y el día 5 del ciclo, contando desde el primer día de sangrado, porque sus valores oscilan enormemente a lo largo del mes. La AMH, en cambio, se mantiene bastante estable: la fabrican folículos que no participan en la ovulación de ese ciclo, así que no fluctúa con él.
Consecuencia útil: si te van a hacer el estudio completo de fertilidad, la cita se programa en los días 2 a 5 por las otras hormonas, y la AMH se aprovecha en la misma extracción.
Sí, sin problema. No altera el resultado.
En tuMédico.es no. Puedes reservar la prueba de hormona antimülleriana directamente, sin prescripción ni derivación previa, eligiendo centro y hora.
Antes de la extracción conviene comentar si te afecta alguno de estos factores, porque cambian la interpretación:
| Factor | Efecto sobre la AMH |
|---|---|
| Anticonceptivos hormonales | La reducen un 20-30 % |
| Cirugía ovárica previa | La reduce, sobre todo por endometriomas |
| Tabaquismo | Valores más bajos |
| Quimioterapia o radioterapia pélvica | Descenso marcado |
| Índice de masa corporal muy alto | Cifras algo menores |
| Ovario poliquístico | Valores 2-3 veces por encima |
| Ensayo del laboratorio | Resultados no intercambiables entre centros |
El primero es el que más se pasa por alto. Si estás tomando la píldora, el anillo o llevas un implante, dilo: tu reserva real es probablemente algo mayor que la que refleje el informe. No siempre es necesario suspender la anticoncepción para medirla, pero sí saberlo al leer el resultado.
El último tiene una consecuencia práctica clara: si repites la prueba, hazlo en el mismo laboratorio. Dos cifras que no se parecen entre centros distintos casi nunca reflejan un cambio real de tu reserva.
La AMH sola da una imagen parcial. El estudio de reserva ovárica se apoya en tres piezas que se leen juntas:
Cuando las tres coinciden, la valoración es sólida. Cuando discrepan, pesa más la ecografía junto al criterio clínico.
En el estudio de fertilidad femenina completo se añade el perfil hormonal del ciclo ovárico, que incorpora LH, prolactina y hormonas tiroideas. El motivo es sencillo: un tiroides mal regulado o una prolactina elevada alteran la ovulación por su cuenta, con independencia de cuánta reserva haya.
Cuando tengas el número, el siguiente paso es situarlo: los rangos cambian bastante con la edad y lo recogemos en la tabla de valores de AMH por edad.
No es una analítica de rutina para toda la población. Sus indicaciones:
Fuera de esos escenarios, medirla «por curiosidad» aporta poco y genera bastante ansiedad, porque el resultado se interpreta mal con facilidad. Conviene tener claro qué mide y qué no antes de pedirla: lo desarrollamos en la guía sobre qué es la hormona antimülleriana.
Recibirás un número, una unidad y un rango. Tres comprobaciones antes de sacar conclusiones.
1. Las unidades. Se usan dos y no son intercambiables: ng/ml, la habitual en España, y pmol/l, frecuente en informes internacionales. La equivalencia aproximada es 1 ng/ml ≈ 7,14 pmol/l. Comparar un valor en pmol/l contra una tabla en ng/ml es el error de lectura más común y convierte cualquier resultado normal en alarmante.
2. El rango de tu laboratorio. Existen varios inmunoensayos comerciales con calibraciones distintas. El rango válido es el que figura en tu informe, no el de una tabla genérica.
3. Tu edad. No hay un «valor normal de AMH» sin más. Un 1,5 ng/ml es bajo a los 28 años y perfectamente esperable a los 38. El número solo significa algo cruzado con la franja de edad.
Conviene ajustar expectativas antes de abrirlo, porque es donde nace la mayoría de los disgustos innecesarios:
Lo que sí predice bien, y es para lo que se validó clínicamente, es cuántos óvulos se obtendrán en una estimulación ovárica. De ahí que su indicación más sólida sea antes de un tratamiento de reproducción asistida.
El precio de la determinación aislada varía según el centro y la ciudad, y en tuMédico.es aparece en el configurador al seleccionar el laboratorio, con el importe cerrado desde el momento de la reserva. Sin cuotas ni cargos añadidos.
Tres consideraciones sobre el coste:
Tiene sentido volver a medirla en cuatro situaciones concretas:
La AMH es una pieza de un puzle con cuatro frentes, y verlos juntos ayuda a dimensionar su papel.
1. La reserva ovárica. AMH, recuento de folículos antrales y FSH con estradiol. Responde a «cuántos óvulos quedan».
2. La ovulación. Regularidad de los ciclos, progesterona en segunda fase, prolactina y hormonas tiroideas. Responde a «¿ovulo?». Y es determinante: sin ovulación no hay embarazo, por mucha reserva que haya.
3. La anatomía. Ecografía para valorar útero y ovarios, e histerosalpingografía o histerosonografía para comprobar que las trompas son permeables. Responde a «¿hay vía libre?».
4. El factor masculino. Seminograma. Responde a «¿hay espermatozoides suficientes y en buenas condiciones?».
Ese cuarto punto es el que más se retrasa y no debería: en torno a la mitad de los casos de esterilidad de pareja tienen un componente masculino, solo o combinado con el femenino. Estudiar a los dos a la vez ahorra meses, y el seminograma es una prueba sencilla, indolora y rápida.
La recomendación general es estudiar la fertilidad tras un año de búsqueda sin embarazo. Hay situaciones en las que ese plazo se acorta:
En todos esos casos esperar no aporta nada y resta tiempo, que es justamente el recurso más escaso en fertilidad.
Con una extracción de sangre venosa corriente, de un solo tubo, sin ayuno y en cualquier día del ciclo. Dura menos de cinco minutos.
Cualquier día del ciclo. Si se hace junto a FSH y estradiol, la cita se programa entre los días 2 y 5 por esas otras hormonas.
No, salvo que en la misma extracción se midan glucosa o triglicéridos.
Pueden reducirlo entre un 20 % y un 30 %. Indícalo siempre para que se interprete correctamente.
De 2 a 4 días laborables, disponible en tu área privada con el rango de referencia del laboratorio.
En tuMédico.es no. Puedes reservar la prueba directamente eligiendo centro y hora.
Sí. No afecta al resultado.
No es fiable: se usan ensayos distintos y los valores no son intercambiables. Para seguir la evolución, repite en el mismo centro.
No siempre es necesario, pero sí conviene indicar que los tomas, porque reducen el valor entre un 20 % y un 30 %. Con ese dato el resultado se interpreta correctamente.
Ayuda, porque en el SOP suele estar dos o tres veces por encima de lo esperable. No es diagnóstica por sí sola: el diagnóstico requiere además valorar los ciclos, los andrógenos y la ecografía.
Solo en contextos muy concretos de endocrinología pediátrica y andrología. No forma parte del estudio habitual de fertilidad masculina, que se apoya en el seminograma.
No de forma periódica. Tiene sentido antes de un tratamiento de reproducción si la anterior tiene más de un año, tras cirugía ovárica, después de un tratamiento oncológico o si el resultado no encaja con la ecografía.