
Publicado por: Ángel Amilibia Hergueta | ISNI: 0000000517782974
Llevas meses con dolor abdominal, hinchazón y un ritmo intestinal que va a su aire. Te han dicho que es «colon irritable» y que aprendas a llevarlo. Pero también has leído sobre la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, y la duda no se va: ¿y si hay algo más?
Existe una prueba sencilla, en heces, que separa bastante bien esos dos escenarios y evita muchas colonoscopias innecesarias. Se llama calprotectina fecal. Esta guía explica qué es, qué valores importan, qué la altera y qué se hace con el resultado.
La calprotectina es una proteína que se encuentra dentro de los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco que acude allí donde hay inflamación.
Cuando la pared del intestino se inflama de verdad, los neutrófilos migran hacia la mucosa, liberan su contenido y parte de esa calprotectina acaba en las heces. Medir cuánta hay es, por tanto, una forma indirecta pero muy fiable de responder a una pregunta muy concreta: ¿hay inflamación real en el intestino, sí o no?
Su gran virtud es que es un marcador local. A diferencia de la proteína C reactiva o la velocidad de sedimentación, que suben con cualquier inflamación del cuerpo, la calprotectina fecal habla específicamente del intestino. Además es una molécula muy estable en las heces, lo que hace que la muestra sea fácil de manejar.
Su utilidad principal es distinguir entre dos grupos de enfermedades que se parecen mucho por fuera y son radicalmente distintas por dentro:
| Trastorno funcional (SII) | Enfermedad inflamatoria (EII) | |
|---|---|---|
| Qué ocurre | El intestino funciona mal | El intestino está inflamado y lesionado |
| Hay daño en la pared | No | Sí |
| Calprotectina | Normal | Elevada |
| Ejemplos | Colon irritable | Crohn, colitis ulcerosa |
Los síntomas se solapan casi por completo —dolor, diarrea, hinchazón, urgencia—, y sin embargo el pronóstico y el tratamiento no tienen nada que ver. Ahí está el valor de la prueba.
Sus otros usos:
Los umbrales habituales, expresados en microgramos por gramo de heces:
| Valor | Interpretación | Conducta habitual |
|---|---|---|
| Menos de 50 | Normal. Inflamación muy improbable | Orienta a trastorno funcional |
| 50 a 150 | Zona intermedia, dudosa | Repetir en 4-6 semanas |
| 150 a 250 | Elevada | Estudio digestivo |
| Más de 250 | Claramente elevada | Colonoscopia |
Lo más valioso de esta prueba es su valor predictivo negativo, que es muy alto. Traducido: si el resultado es bajo, la probabilidad de que exista una enfermedad inflamatoria intestinal es muy pequeña. Un resultado por debajo de 50 en alguien con síntomas crónicos permite orientar el caso hacia un trastorno funcional con bastante tranquilidad y ahorrar una colonoscopia.
Al revés funciona peor, y conviene saberlo: una calprotectina alta no diagnostica nada por sí sola. Solo dice que hay inflamación, no de qué tipo ni por qué.
Esta lista es la que evita sustos innecesarios:
Por eso, ante un valor alto sin causa clara, lo razonable no es alarmarse sino repetir la prueba pasadas unas semanas, habiendo retirado los antiinflamatorios y resuelto cualquier infección intercurrente.
Tan importante como saber qué informa es saber qué deja fuera, porque un resultado normal genera a veces una falsa sensación de que todo está descartado.
Si ya tienes un diagnóstico de enfermedad inflamatoria intestinal, la calprotectina cambia de función: deja de ser una prueba diagnóstica y pasa a ser el marcador de control, y es aquí donde probablemente aporta más valor.
Sus tres usos en esta fase:
Por eso, en pacientes ya diagnosticados, la pauta habitual es medirla cada tres o cuatro meses en fase estable, y con más frecuencia tras un cambio de tratamiento.
Es de las pruebas más sencillas que existen:
Puedes solicitar directamente el test de calprotectina en heces sin volante ni derivación previa.
Aquí está la parte que casi nunca se explica y que deja a mucha gente con la sensación de haber vuelto al punto de partida.
Una calprotectina normal es una buena noticia: descarta con alta probabilidad la enfermedad inflamatoria intestinal. Pero no significa que tus síntomas no tengan causa. Significa que hay que buscarla en otro sitio.
Las posibilidades más frecuentes en ese escenario:
En tuMédico.es vemos con frecuencia a personas que llegan tras años de «colon irritable» sin que nadie haya medido nunca si había inflamación ni haya descartado un sobrecrecimiento bacteriano. Nuestra experiencia es que dos pruebas sencillas —una en heces y una de aliento— reordenan la mayoría de esos casos, y que el orden importa: primero se comprueba si hay inflamación, y solo después se investiga el funcionamiento.
En el estudio de un cuadro digestivo crónico suelen pedirse varias cosas a la vez, y ayuda saber qué responde cada una para no interpretarlas todas como si dijeran lo mismo.
| Prueba | Qué responde | Limitación principal |
|---|---|---|
| Calprotectina fecal | ¿Hay inflamación en el intestino? | No dice de qué tipo ni por qué |
| Proteína C reactiva | ¿Hay inflamación en el cuerpo? | Sube con cualquier proceso, no es intestinal |
| Sangre oculta en heces | ¿Hay sangrado no visible? | Orientada al cribado de cáncer de colon |
| Coprocultivo y parásitos | ¿Hay una infección? | Solo detecta los patógenos buscados |
| Test del aliento | ¿Hay sobrecrecimiento bacteriano? | Exige preparación muy estricta |
| Anticuerpos de celiaquía | ¿Hay enfermedad celíaca? | Requiere estar consumiendo gluten |
La calprotectina y la proteína C reactiva se confunden con frecuencia, y la diferencia es relevante: la PCR puede estar normal en una enfermedad inflamatoria intestinal activa, sobre todo si está limitada al colon, mientras que la calprotectina refleja específicamente lo que ocurre en la mucosa intestinal. Por eso una PCR normal no descarta lo que la calprotectina sí puede detectar.
En la práctica, el orden que más rendimiento da ante un cuadro digestivo crónico sin señales de alarma es este: primero la calprotectina, que responde a la pregunta más importante —si hay o no inflamación— y condiciona todo lo demás. Si sale alta, el camino va hacia el estudio endoscópico. Si sale normal, el foco se desplaza a lo funcional, y entonces tienen sentido el test del aliento, los anticuerpos de celiaquía y el estudio de intolerancias.
Hacerlo al revés es lo habitual y es lo que alarga los diagnósticos: se empieza retirando alimentos y probando dietas durante meses, sin haber comprobado antes si había una inflamación real de por medio. Una prueba en heces, que no requiere ni ayuno ni preparación, ahorra ese rodeo.
Es una proteína contenida en los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco que acude allí donde hay inflamación. Cuando la pared del intestino se inflama, esos glóbulos liberan calprotectina y parte acaba en las heces, así que medirla indica si hay inflamación intestinal real. Sirve sobre todo para distinguir un trastorno funcional como el colon irritable de una enfermedad inflamatoria intestinal como el Crohn o la colitis ulcerosa, y para evitar colonoscopias innecesarias.
Por debajo de 50 microgramos por gramo se considera normal y hace muy improbable una enfermedad inflamatoria intestinal. Entre 50 y 150 hay una zona intermedia en la que suele recomendarse repetir la prueba en cuatro a seis semanas. Entre 150 y 250 se considera elevada y se inicia estudio digestivo. Por encima de 250 está claramente elevada y habitualmente se indica una colonoscopia para determinar el origen de esa inflamación.
Bastantes cosas. La causa más frecuente de falso positivo son los antiinflamatorios tipo ibuprofeno o naproxeno, que inflaman la mucosa por sí mismos. También la elevan las infecciones intestinales y las gastroenteritis recientes, la enfermedad celíaca no tratada, la diverticulitis, los pólipos, los antiácidos del grupo del omeprazol y cualquier sangrado digestivo. Ante un valor alto sin causa clara, lo razonable es repetir la prueba pasadas unas semanas.
Es muy sencillo: basta una pequeña muestra de heces, del tamaño de un guisante, recogida en el recipiente que se entrega. No requiere ayuno, ni preparación intestinal, ni dieta previa. Conviene no recogerla durante la menstruación ni si hay sangrado hemorroidal activo, porque puede alterar el resultado. Se conserva refrigerada hasta entregarla en el laboratorio y, en general, una sola muestra es suficiente.
Una calprotectina normal descarta con alta probabilidad la enfermedad inflamatoria intestinal, pero no significa que los síntomas no tengan causa. Las posibilidades más frecuentes son el SIBO o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado, que provoca hinchazón, gases y alteración del tránsito sin inflamar la pared; las intolerancias a la lactosa, la fructosa o el sorbitol; la enfermedad celíaca; las infecciones o parásitos; y el colon irritable propiamente dicho.