Inicio > Especialidades médicas >

Oftalmólogo por sólo 38 €

Oftalmología

Oftalmología

El cuidado de los ojos

La oftalmología es la especialidad médica que se encarga del cuidado de los ojos y sus diferentes partes, desde el globo ocular a la musculatura, pasando por el sistema lagrimal y los párpados.

Se recomienda realizar visitas periódicas al oftalmólogo con una frecuencia que dependerá de la edad y de las enfermedades visuales que se padezcan. Las personas que presenten algún síntoma o que tengan algún antecedente familiar o factor de riesgo como la diabetes que pueda derivar en una enfermedad ocular, deben visitar cuanto antes a un médico oftalmólogo. 

¿Qué enfermedades pueden detectarse en una revisión con el oculista?

- La hipermetropía. Los objetos cercanos se ven borrosos y es necesario corregir la visión con gafas o con cirugía refractiva. Puede manifestarse a temprana edad o con el tiempo.

- La miopía. En este caso, son los objetos lejanos los que se ven borrosos y para corregirlo se utilizan gafas graduadas. También es posible tratarla con cirugía refractiva.

- La presbicia o vista cansada. Aparece con la edad, a partir de los 35 a 40 años y evoluciona hasta que se estabiliza, entre los 65 y los 70 años, por norma general. Se trata con gafas para ver de cerca y, si el paciente tiene otro problema visual, con gafas bifocales. Como alternativa, pueden utilizarse lentes intraoculares multifocales o recurrir a la cirugía láser.

- El astigmatismo. Los objetos se ven de forma confusa y distorsionada, lo que suele provocar dolores de cabeza y fatiga visual. Como solución, se colocan lentes cilíndricas o se opta por someter al paciente a cirugía refractiva.

- El estrabismo. Uno de los ojos se desvía, tanto de forma convergente como divergente. El oftalmólogo puede elegir entre recetar al paciente el uso de unas gafas especiales, el tapado de uno de los ojos con un parche, o la realización de ejercicios musculares. En casos graves, cuando no se han conseguido resultados con estas medidas o el ojo se desvía hacia arriba o hacia abajo, podría ser aconsejable la cirugía ocular. Es importante tratar esta enfermedad cuanto antes, puesto que los buenos resultados dependen en gran medida de la velocidad con la que se detecta y se corrige el estrabismo.  

- El glaucoma. Si no se combate a tiempo y de forma adecuada, puede derivar en ceguera total. El principal inconveniente para detectarla es que carece de síntomas claros. Suele producirse en personas mayores de 35 años y se caracteriza por el aumento de la presión del líquido intraocular en el ojo. Existen dos tipos de glaucoma.

Uno de ellos es el primario de ángulo abierto, primario o crónico, que es el más usual, con una incidencia del 85% de los casos de glaucoma y se presenta en pacientes mayores de 50 años o con miopía. Se trata con medicación tópica (pomadas o gotas) o con láser o bisturí para implantar una válvula de descarga.

El otro es el glaucoma de ángulo cerrado, también llamado glaucoma agudo). Cursa con dolor en los ojos, dolor de cabeza, falta de nitidez en la visión e incluso náuseas y vómitos. También se trata con láser, pomadas o gotas.

- Conjuntivitis. Puede ser alérgica o infecciosa. La primera se presenta sobre todo en primavera y verano, coincidiendo con la polinización de las plantas. Provoca la inflamación de la conjuntiva ocular y, en consecuencia, picor en los ojos, lagrimeo y enrojecimiento. En este caso, el oculista puede recetar un tratamiento con antihistamínicos. La conjuntivitis infecciosa está provocada por bacterias y virus, su tratamiento es más complejo y requiere medicación tópica por lo general.

- Cataratas. Por lo general, se produce en la tercera edad aunque puede aparecer en edades más tempranas. Se produce una opacidad del cristalino, que va perdiendo su transparencia. Mediante cirugía, puede reemplazarse el cristalino afectado con una lente. Tras la intervención, el paciente puede dejar de usar gafas o sustituirlas por otras más sencillas.  

- Oftalmia neonatal o conjuntivitis neonatal. Es el resultado de una secreción excesiva de los ojos, que puede ser purulenta, espesa o simplemente acuosa, y que se combate con fármacos tópicos.

- Obstrucción del lagrimal. Por norma suele producirse en bebés de entre dos y tres meses de edad y se caracteriza por un lagrimeo habitual y/o secreción en los ojos pero sin producirse un enrojecimiento. Su tratamiento más habitual es un masaje para intentar desobstruir el conducto. También puede producirse en adultos. En este caso, la desobstrucción se realizará mediante sonda o intervención quirúrgica.

- Ojos secos. Suele ser habitual en mujeres mayores de 45 años y los síntomas son la irritación de los ojos, una sensación de párpados pesados, quemazón en los ojos o molestias producidas por mirar a la luz directamente. En algunas ocasiones esta enfermedad puede ser producida por la ingesta de antidepresivos, antihistamínicos, las lentes de contacto o incluso algún tipo de enfermedad reumática. Se trata con gotas, pomadas y en algunos casos cirugía.

- Blefaroespasmo o tic en el ojo. Tic nervioso que se produce en el ojo, normalmente en el párpado superior. La persona que lo sufre se vuelve sensible a la luz y puede llegar a presentar una visión borrosa de los objetos.

- Desprendimiento de retina. Se manifiesta mediante la visión de marcas negras, destellos, pérdida de la agudeza visual o distorsión en las imágenes. Requiere atención médica cuanto antes  y en un plazo máximo de 48 horas desde que se presentan los síntomas. Necesita tratamiento quirúrgico.

- Degeneración Macular. El síntoma inicial es la visión borrosa. Afecta sobre todo a personas mayores de 70 años y se produce a causa del deterioro de la mácula, la parte central de la retina. También se da en individuos con altos grados de exposición a los rayos ultravioleta a causa del deterioro de una parte de la retina. En este caso, el oculista suele recetar suplementos de vitaminas y Zinc. En función del caso, es aconsejable aplicar inyecciones intraoculares con fármacos.

- Retinopatía diabética. Es una complicación de la diabetes que puede derivar en ceguera. Las personas con colesterol elevado y las embarazadas con diabetes tienen riesgo de padecer esta enfermedad. Se trata con láser, mediante inyectables en el ojo y con cirugía. No se elimina la retinopatía, pero se evita su evolución hacia la ceguera.

¿Qué pruebas y tratamientos realiza el oftalmólogo?

- Examen de fondo de ojo. Observación de la retina, el disco óptico, coroides y vasos sanguíneos para descartar posibles alteraciones de la retina o el nervio óptico. También permite hacer el seguimiento a diabéticos e hipertensos.

- Extracción de cuerpo extraño en la conjuntiva o córnea. La visita al oftalmólogo es necesaria cuanto antes para dilucidar el alcance de la lesión y extraer el cuerpo extraño.

- Campo visual computarizado. Es una prueba que explora la visión del paciente y la claridad con la que ve para confirmar o descartar un diagnóstico de glaucoma y su seguimiento.

- Tomografía de coherencia óptica. Prueba de imagen de la sección transversal de la retina para detectar enfermedades de la retina.

- Paquimetría. Técnica que mide el espesor de la córnea, necesaria en pacientes que quieren someterse a una cirugía refractiva.

- Topografía de córnea o topografía corneal. Mediante la proyección de un patrón de colores se realiza un mapa del ojo para determinar determinadas enfermedades de la córnea.

- Retinografía. Prueba que obtiene una imagen del fondo del ojo o retina. Se aplica un colirio que dilata la pupila y está especialmente indicada para el diagnóstico de la retinopatía diabética y la degeneración macular.

- Operación de cataratas. Intervención ambulatoria en la que se aplica anestesia local. Se hace una incisión mediante bisturí para sustituir el cristalino por uno artificial.

- Cirugía refractiva. Intervención ambulatoria con láser excímer cuyo objetivo es la de minimizar o eliminar por completo la hipermetropía, la miopía o el astigmatismo. 

tuMédico.es está acreditado por: Acreditaciones de Páginas Web Sanitarias SEAFORMEC
Enisa

diseño: dommia

Aceptar

Aceptar
Cargando...

Recuerda que deberás utilizar la misma dirección de correo electrónico durante el proceso de registro en tuMédico.es y la App SocialDiabetes.

Para más información haz click aquí:

Llámanos al 900 525 907 /

O escríbenos a info@tumedico.es